martes, 27 de septiembre de 2011

Un poco de marketing... pero solo un poco...

Hoy volviendo del centro con Guillermo R. me terminé de quemar sobre algo que me acosa casi todos los días, y le dije: "voy a levantar el blog, solamente para descargarme".

Probable, que él lector piense que necesito vacaciones, o que estoy con un nivel de histerismo peor que el de su mujer en esos días que están saladas...

Hay que aclarar que no soy ningún experto en el tema, es más, si tuviera que dar una charla diría la chantada de "las cuatro Ps" y... creo que ya me quedo sin labia! Pero algún que otro recurso como para "remarla" hay... El tema es, como en todo, el abuso y el mal uso! Esta vez, me la agarré con "Promotion".

Varias veces me ha pasado de dejar el auto estacionado en la calle, y cuando vuelvo tengo pegado en el vidrio de atrás propaganda sobre alguna empresa... Olvídate si lo dejas en pleno enero en la rambla de punta del este, que te lo forran.

La primera reacción, obviamente es despotricar contra el pobre tipo que anda recorriendo auto por auto, pegando adhesivos, y en el caso particular de mi vidrio que rara vez está limpio, además, primero le tiene que pasar la mano para que pegue mejor...
Ni hablar cuando me pongo a pensar en el trabajo que me da después sacarlo... por lo general me quedan pedazos pegados, y con eso todo roto se me hace todavía más difícil... a eso le sumo calentura y más calentura!

Entonces se me da por ponerme a pensar; esta gente gasta dinero en hacer el adhesivo, más en que alguien se tome el trabajo de caminarse toda la rambla e ir pegando en cada auto que está estacionado, y en lugar de generar una sensación de bien estar, o necesidad de ir a conocer la tienda o comprar algo, produce ganas de ir para tener la suerte de encontrar al dueño y sugerirle un buen lugar donde colocar su adhesivo.

Otra parecida... hasta hace un par de meses en cada semáforo que había alguien regalando papelitos, bajaba ventanilla, agarraba papelito, lo miraba los últimos cinco segundos que demoraba en cambiar la luz, y a la guantera... cuando quise acordar, no me entraba un alfiler, y lo único bueno era que no tenía que gastar en servilletas o papel higiénico de emergencia... Todo terminaba yendo a la basura, sin siquiera haberlo leído entero...

Sin pecar de soberbio, y manteniendome en mi posición de muuuy amateur en el tema, los cráneos pensantes de estas empresas no se dan cuenta de que la ecuación no anda?!

A las únicas que les acepto cosas, son a las promotoras de Conaprole, y solo porque dan algo que me calza justo para ahorrarme el desayuno!

2 comentarios:

  1. Hay que tener en cuenta el tipo de sticker también...por ejemplo: en mi caso no es lo mismo que me peguen un sticker de 15x15 con propaganda de un banco, cooperativa, lugar gastronómico, etc, a que me peguen un lindo pegotín de puma, nike, apple, etc, de los típicos blanquitos que quedan bárbaros sobre el vidrio negro :D.

    ResponderEliminar
  2. Ni hablar!!! Bienvenido pegotines de apple!
    Pero chiquito, arriba a la derecha, no me hagan calentar!

    ResponderEliminar